Nave en alquiler
Inmueble distribuido en dos plantas, con una organización funcional que permite una clara diferenciación de usos. La planta baja, con una superficie aproximada de 200 m2, alberga la zona principal del local, recepción y dos aseos, configurando un espacio adecuado para atención al público o área operativa.
La planta superior, también con una superficie aproximada de 200 m2, se destina a zona de exposición, oficina y trastero, ofreciendo un área complementaria para usos administrativos, almacenaje o apoyo a la actividad principal. Ambas plantas se encuentran comunicadas internamente.
El inmueble presenta una distribución versátil, que permite adaptar los espacios a distintas necesidades, como actividad comercial, oficinas, almacén u otros usos profesionales.
Se sitúa en una zona bien comunicada y de fácil acceso, lo que favorece tanto el desarrollo de una actividad profesional como su consideración como activo de inversión, dentro de un entorno urbano funcional.